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| La Asociación Martín Fierro celebró su 60° aniversario. |
Publicado: 07-04-2004 à 12:05 |
Distinguieron a Socios Hitóricos de la Entidad.
Sabiendo que toda institución que pretenda perdurar cn cl tiempo debe honrar las glorias cle su pasado, la Aobciación Martín Fierro distinguió, en el acto de celebración de su 60º aniversario, a los socios que, a lo largo de estas seis décadas, contribuyeron con su esfuerzo y dedicación para darle a la entidad un lugar de privilegio en el mundillo cultural avellanedense. Juan Valls, Nelly Petersen de Corradi, Elma de Desimone, Enrique Echevarría, Julieta Dora de Hernando, Atilano Hernando, Lydia L. de Spadavecchia, Corrado Spadavecchia y Emma Rocha recibieron un diplonia recordatorio por su labor en la casa gaucha y a Omar Addij Ie fue entregado un banderín en reconocimiento por la colaboración prestada a la institución.
La fuente más fidedigna para conocer la historia de la Asociación son sus socios más antiguos, entre los cuales se destaca Salvador Sauco, cuyo carnet ostenta el número 2. -En el ’44, yo estaba trabajando de músico en la Orquesta Típica. Yo nunca quise cargos, porque sabía que no podía cumplir, pero si no hubiera sido socio fundador”, dice Sauco. Con 60 años de socio y 22 como profesor de guitarra ad honorem, Salvador conoce todos los pormenores de la historia de la institución.
En sus inicias, la entidad funcionaba en un predio conocido como Rancho Viejo, en la Av. Mitre al 1700, frente a lo que hoy es Telefónica de Argentina. Allí fue donde comenzó a escribir la historia grande de Martín Fierro. “Todos los días martes hacíamos una cena especial, a la que eran invitados guitarristas y cantores. Éramos entre 60 y 80 personas. Se elegía un comerciante de la zona que, con dos bastoneros, leía el Martín Fierro, y luego se daba comienzo a la cena”, recuerda Sauco. En tanto, Angel Amoia, otro de los socios de mayor antigüedad, agrega: “Esa etapa de la institución duró más de 25 años. Había que cortar la venta de entradas porque se completaba la capacidad del salón. Era muy popular, si hoy se hiciera esa cena, no tendría la misma convocatoria”.
Entie las premisas fundamentales de la Asociación siempre estuvo la camaradería y el culto a la amistad: en su sede, nunca existieron diferencias de cargos o profesiones. “Para dar un ejemplo de la calidad de la gente que había en aquella época, los que servían las mesas y atendían a los comeasales eran gerentes y presidentes de empresas de primer nivel. Acá había un cariño extraoidinario, con presidentes como. Piñeyrúa, González, Iriarte, D’Acosta... gente que ha dejado la vida acá”, dice Sauco.
Las personalidades más destacadas del folklore pasaron por Martín Fierro: Fernando Ochoa, Margarita Palacios, Horacio Guarany, Argentino Luna y muchísimos otros. Según Salvador, -era una glorificación para ellos estar acá. Yo era profesor de guitarra y un día apareció Argentino Luna. Para esperarlo le cantamos una canción que era de él, y se quería morir, hasta hoy me lo recuerda. Así recibíamos a la gente: con una guitarra y un buen vaso de vino, para que vengan a cantar y a tocar”.
Desde aquel lejano 1944 hasta hoy, el objetivo primordial de la Asociación ha sido defender y difundir las distintas manifestaciones culturales autóctonas, bregando por mantener vivo el fervor nativista en las nuevas generaciones. El presidente de la institución, Carlos López dos Mártires, señala: -Es muy importante mantener a los profesores con amor hacia los chicos, porque los chicos traen a los padres, los tíos, los hermanos, los abuelos y a toda la familia. Eso hay que fomentarlo permanentemente”. No obstante, muchas veces encuentran escollos que dificultan su tarea: “Nosotros les mandamos desde hace dos años 500 becas a las escuelas de Avellanería, y lamentablemente el Ministerio de Educación no nos responde y no manda a los chicos. Muchas cartas de inscripción han ido a parar al archivo. En algunos, directamente a las directoras no se les ha informado. Por eso estamos peleando para que en la Provincia de Buenos Aires se declare de Interés Provincial el baile folklórico en las escuelas”.
En el predio que desde 1981 funciona como sede de Martín Fierro (Av. Mitrc 2226, Sarandí) comenzó en marzo el año lectivo, con cursos de guitarra, canto, zapateo y bombo, entre otros. Seguimos con todas las tareas habituales de la institución, y aparte nos estamos juntando con la gente del Pato que se ha ofrecido para organizar el segundo encuentro del Día de la Tradición. Lo hicimos por primera vez el año pasado, tres días a la semana, y la gente nos apoyó”, afirma López dos Mártires.
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